25 (640x424) (1)

María Malano es Ingeniera Aeronáutica y trabaja en mantenimiento de aeronaves del Gobierno de Córdoba. Su esfuerzo, su capacidad y su amor por la profesión le permitieron abrirse camino en un mundo mayoritariamente masculino.

La participación de las mujeres en cada ámbito de la vida, en cualquier área laboral, cumpliendo todo tipo de funciones ya no es ninguna novedad. No obstante, llama la atención que una mujer se inmiscuya en áreas que tradicionalmente han estado reservadas para los hombres, y que encima lo haga con pasión y excelencia.

Tal es el caso de María Malano, una de las asistentes al IV Taller de Talleres Aeronáuticos organizado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y auspiciado por el Ente de Desarrollo Aeronáutico (EDA) del Gobierno de San Luis, que se llevó a cabo la semana pasada en el Aeropuerto Internacional del Valle del Conlara.

Malano es Ingeniera Aeronáutica desde hace 35 años. Trabaja como responsable técnico en el taller aeronáutico del Gobierno de la Provincia de Córdoba que se ocupa de operar y mantener en servicio todas las aeronaves del Gobierno de esa provincia, entre otras funciones, con recursos humanos y técnicos propios.

A pesar de estar en un ámbito mayoritariamente masculino, Malano se siente como pez en el agua porque lleva la pasión muy adentro, desde que tenía la certeza de estudiar una de las tantas ingenierías que ofrecía por entonces la Universidad Nacional de Córdoba. “Todo comenzó con la convicción de querer seguir una ingeniería, aunque al no estar segura cuál de ellas, tomé un taller de orientación vocacional donde encontré que la ingeniería aeronáutica era lo que más me gustaba”, relató Malano. La carrera fue larga, difícil y demandó mucho tiempo y esfuerzo, pero la mayor satisfacción fue que al finalizar la ingeniería tuvo la oportunidad de trabajar al lado de un ingeniero en mantenimiento por muchos años, “con quien pude profundizar en esta profesión y sortear otros desafíos, que en mi caso fue trabajar en un taller aeronáutico donde todos mis compañeros eran hombres”, contó la mujer sonriendo.

De todas maneras, Malano enfatizó que en el ámbito de trabajo en el que le tocó desempeñarse “nunca tuve ningún inconveniente. Desde mi tarea de planificación de las inspecciones he podido trabajar de igual a igual con los hombres, cada cual en su función”, dijo, echando por tierra el mito de la aeronáutica como un ámbito masculino en el que las mujeres no son del todo bienvenidas.

Actualmente, las expectativas de Malano están puestas en otra mujer, una joven que ingresó al taller aeronáutico para formarse, con el objetivo de “ocupar mi lugar, en algún momento”.

Humildes, apasionadas y altamente calificadas, las mujeres avanzan pisando fuerte en todos los ámbitos y la aeronáutica no es la excepción. Pero su arribo no tiene otro objeto que enriquecer cada área con el encanto único que poseen las mujeres: esa asombrosa capacidad de convertir un trabajo en pasión y una habilidad en amor por el quehacer.

La visión de Malano sobre el VI Taller de Talleres Aeronáuticos

Como responsable técnico de un taller aeronáutico, María Malano destacó la importancia del simposio que llevó a cabo la ANAC en el Aeropuerto Internacional del Valle del Conlara: “Este evento nos permitió relacionarnos y estar en contacto con el organismo de control que es la ANAC y con otros talleristas con quienes podemos ayudarnos unos a otros”, señaló.

Adicionalmente, Malano ponderó el lugar donde el taller se llevó a cabo: “La infraestructura y las instalaciones son increíbles; además, la escuela es algo único en el interior del país, con sus simuladores y todo lo que tiene”, manifestó con vehemencia. “Es excelente que el Gobierno de la Provincia apoye este proyecto aeronáutico que es para todos y que descentraliza lo que está concentrado en Buenos Aires, brindando así oportunidades a aquellas personas que se encuentran alejadas de la metrópoli”, concluyó la ingeniera.

Nota y foto: Gentileza Maria Marta Passucci