La Cruz al Heroico Valor en Combate es la más alta condecoración militar otorgada por la República Argentina. El nombre completo de esta condecoración es Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate. La Ley 22.607 (1982) y ley 24.2291 de la República Argentina establece que será concedida al personal militar, personal de las fuerzas de seguridad, fuerzas policiales civiles, argentinos o extranjeros, que en combate motivado por acontecimientos extraordinarios revistan carácter de función de guerra, realicen aislados o en el ejercicio del mando, una acción ponderable que se destaque considerablemente de las pautas de conducta, normalmente consideradas correctas

Un puntano, el Suboficial Principal Pedro Prudencio Miranda, de V Brigada Aérea, recibe la condecoración por su heroísmo, arrojo y abnegación al ofrecerse como voluntario y actuar por convencimiento propio como desarmador de explosivos, primero desarmando en solitario, una bomba activada dentro del buque nacional Formosa, posteriormente desactivando bombas de un avión A-4Q de la Aviación Naval que había aterrizado en la base y dañado su tren de aterrizaje chocando las bombas con el terreno, y finalmente en el penúltimo día de la guerra, al desactivar rápidamente una bomba que notó se había activado accidentalmente y estaba a punto de estallar

Su Historia

El día 8 de abril de 1982 fue desplegado al Base Aeronaval de Río Grande, Tierra del Fuego, junto con el 1.er Escuadrón de Mirage V Dagger. El 1 de mayo, el buque de carga ELMA Formosa aún se encontraba en la costa de las Islas Malvinas, el comandante del buque, capitán Juan Gregorio, recibe la orden de regresar al continente a los fines de sacarlo de la zona de combate. Así en pleno viaje de retorno el Formosa fue atacado por error por una escuadrilla de aviones A-4B Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina, (Grupo 5 de Caza, escuadrilla “Trueno”, Capitán Pablo Carballo, Teniente Carlos Alfredo Rinke, Primer Teniente Carlos Cachón y el Alférez Leonardo Salvador Carmona), atacan por error al mercante argentino, dos de las bombas estallan en el agua, una choca contra la torre de una grúa y explota en el mar y una bomba sin estallar queda alojada en una de las bodegas. Posteriormente, el Capitán Carballo ametralló el buque. Afortunadamente el ELMA Formosa no sufrió bajas en su tripulación. Como consecuencia del ataque, se le ordena al Capitán Gregorio dirigirse hacia la Bahía de San Sebastián, El Jefe del Sector de Defensa Río Grande, Comodoro Carlos Enrique Corino recibe la orden que debe enviar un especialista en armamento al barco siniestrado. El Suboficial Auxiliar Miranda se ofrece de voluntario para concurrir al Formosa a efectuar el desarme de la bomba. En el Formosa lo reciben en la cubierta del mismo, el Capitán Gregorio y el Capitán de Corbeta Juan Carlos Ianuzzo, le indican la bodega donde se encontraba la bomba, y baja solo a esta, la bomba había sido inmovilizada con maderas y bolsas. Procediendo a desarmarla con resultado satifactorio. 3 El 23 de mayo en Río Grande un avión de la armada decide regresar con cuatro bombas MK82, su piloto, Teniente de Fragata Carlos Miguel Zubizarreta, al tocar la pista de aterrizaje se le revienta una cubierta, lo que produce que el avión se salga de la misma. Viendo su piloto que no lo podía mantener en la pista, al lado de la misma eyecta las bombas y posteriormente se eyecta él. El asiento y su piloto se levantan unos metros, sin llegar a realizarse la apertura del paracaídas. Pocas horas después fallece el piloto. 4 Personal de la Armada habían despejado toda el área donde estaban las bombas y el avión. Aviones Dagger venían de regreso, y solo les quedaban 10 minutos de combustible, y no tenían donde aterrizar. Miranda desarmo las cuatro bombas, los Dagger casi sin combustible pudieron aterrizar. Se habían salvado de la eyección y de la pérdida de los aviones.

El 13 de junio en San Julián mientras se preparaba el Mirage V Dagger (C-418) para una salida su piloto, el Capitán Roberto Janett, arma accidentalmente la bomba que cargaba su avión pero el suboficial Miranda logra retirar velozmente la espoleta evitando lo que hubiese sido un gran desastre en la base de Río Grande, ya que estaban todos los aviones cargados, los pilotos en sus asientos y todo el personal de mecánicos, además había un polvorín de campaña aproximadamente a 60 metros, la torre de vuelo y la planta de aero-combustible.

Terminado el conflicto, le fue otorgada la Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate, que es la máxima distinción militar que otorga la República Argentina.

Nota: Gentileza Juan Sarmiento