Ocurrió este miércoles por la tarde. Un colectivero, de unos 50 años, a bordo de la unidad N° 106 de la empresa Transpuntano, frenó en la esquina de Riobamba y República del Líbano, y ayudó a bajar y cruzar la calle, a uno de sus pasajeros (un señor ciego de unos 66 años). Al regresar a la unidad, el chofer miró a sus pasajeros y les pidió disculpas por la demora. Luego siguió su recorrida normal.

Sin dudas un gesto para imitar, en tiempos donde son pocos los que se preocupan por el prójimo