Hugo Larramendi, puntano, arquitecto, artífice de uno de los símbolos más trascendentales de la Puntanidad sueña con nuevos desafíos.

Hugo Larramendi hijo de una familia tipo, formada por su madre ama de casa y su padre, Julián Larramendi comerciante, estudio en la escuela normal, tenía dificultades con el dibujo por lo que tuvo que redoblar esfuerzos y hacer mucha práctica, lo que lo impulsó a descubrir su pasión por la arquitectura. En la escuela técnica encontró a sus maestros.

En diálogo con San Luis VIP, el creador del monumento al Pueblo Puntano de la Independencia, explicó que “con el paso de los años, no son muy grandes las diferencias en la arquitectura, si ha impactado mucho la tecnología, como herramienta que facilita el desarrollo de ideas, permite evaluarlas y de distinta maneras, facilita el trabajo a gran escala, cálculo de obras, climatización, estructuras y maquetas virtuales”.

Larramendi dijo que, “los grandes maestros se manejan con maquetas tradicionales, porque consideran que la arquitectura no responde a la geometría virtual, son formas libres plásticas vinculadas a lo orgánico y materiales innovadores como el acero”.

Viajó a Europa conoció los grandes monumentos de la arquitectura clásica y moderna. La facultad y ver esas obras lo ayudaron en su formación y conocer la modernidad.

En cuanto a obras destacadas en San Luis, afirmó que hay muchas obras bien realizadas, “las antiguas construcciones son de mucha calidad, la estación de ferrocarril, la antigua casa de gobierno, la iglesia catedral y en otro nivel el templo de Santo Domingo”.

Hugo Larramendi cuenta entre sus obras; además del monumento al Pueblo Puntano de la Independencia, la reforma a la antigua casa de gobierno, la puesta en valor y reforma al Antiguo templo de Santo Domingo, viviendas familiares. Las obras que más destaca son las que tienen que ver con el urbanismo de la ciudad, “allí comencé con la escuela de parques, paseos, plazas y monumentos”.

A los 70 años Hugo Larramendi se desempeña como asesor en el Ministerio de Turismo, su familia está conformada por su esposa Liz, su madre Dora, sus dos hijos Diego, Arquitecto que realizó la obra de la terminal de ómnibus EDIRO y Adrián Abogado vive en Córdoba (papá de su nieta).

Incansable este puntano que tanto esfuerzo le puso al dibujo en su juventud, es uno de los más reconocidos arquitectos de San Luis, “me encanta dibujar, expresarme a través del dibujo y aventurarme en nuevas ideas”, puntualizó.