La historia de Augusto “Pirincho” Cicaré es tan plena de aventuras y matices, que hasta resulta caprichoso abordarla desde este presente en el cual encabeza una empresa que fabrica dos helicópteros por mes que exporta en un 80% a países de cuatro continentes.

En los años ‘50, en un pueblo del interior de la provincia de Buenos Aires que ni siquiera tenía luz eléctrica, Pirincho armó un helicóptero con la única referencia que tenía de la revista Mecánica Popular: ni siquiera había podido ver uno en persona. Lo armó y lo voló, sin haber nunca hecho ni siquiera una hora de curso para piloto. En aquellos años, aun habiendo tenido la posibilidad geográfica (lo cual era en sí una utopía), Cicaré no habría tenido manera de pagarse un curso tan costoso: estaba demasiado ocupado manteniendo a su familia con su torno, desde los 13 años.

Este emprendedor crónico, mecánico autodidacta con toques de genialidad, que acaba de cumplir 80 años, lleva seis décadas inventando no sólo helicópteros de todo tipo, sino componentes para motores y hasta un motor, a fines de los años ‘60, que habría incidido en las modificaciones de la industria automotriz del país en aquellos años. Todo salió del mismo torno, que Cicaré sigue usando hoy como herramienta de trabajo: comenzó en Polvaredas, una localidad pegada a Saladillo, y en los años ‘70 finalmente se instaló en la ciudad que es cabecera del partido. Hace ya dos décadas que tiene su nombre estampado en una calle de Saladillo y sigue yendo cada día a la fábrica, donde se calza su guardapolvo azul.

Es imposible resumir seis décadas de historia en unas pocas líneas, de modo que van unos pocos datos: a los 22 años voló su primer helicóptero. A los 28, el ex presidente Arturo Illia pidió conocerlo y le encargó que fabricara un helicóptero nacional en la Fábrica Militar de Aviones, en Córdoba. Apenas pasados los 30, Juan Manuel Fangio le encargó la fabricación de un motor para un prototipo de DKW, que finalmente nunca entró en producción. Y hoy encabeza, junto a sus hijos, la única fábrica en serie de helicópteros de la Argentina, con dos unidades por mes y proyecciones para duplicar la producción de acá a dos años. (Fuente – Revista Pyme Clarin)